1. Aprovechando la borrachera de mi compadre


    Datte: 14/03/2019, Catégories: Mature, Première fois Hardcore,

    Después de mucho pensar, tomamos la decisión de rentar un departamento para que las dos familias vayamos de viaje. Las hijas de mi compadre, mis hijos y nosotros cuatro.La idea era tener un cuarto para cada pareja y acomodar a los niños en la sala y comedor con colchones. Pero al llegar al departamento nos dimos cuenta que nos habían engañado y solo tenía una habitación cerrada y con el único baño dentro; el otro espacio apenas llegaba a un estudio que ni siquiera tenía puerta.Nos acomodamos como pudimos, todas las maletas se fueron a la recámara, los niños a los colchones y mi esposa y yo nos acomodaríamos en el estudio mientras mis compadres se acomodarían en la recámara.Aquella noche salimos de copas mientras los niños se quedaban dormidos en el departamento. Mi esposa lucia espectacular, un vestido negro que se le ajustaba a la cintura y caía sumamente ancho y era verdaderamente corto. A pesar de ser bajita, sus delgadas y torneadas piernas lucían increíblemente sexis gracias a sus altísimos tacones.Por el otro lado mi comadre es yegua. Morena, alta y frondosa. Más de una cubana envidiaría su esbelta cintura y sus nalgas tan grandes. Aquella noche usaba una blusa holgada semitransparente y minifalda de lentejuelas que se le ajustaba al contorno de las caderas pero que se dividía en dos en medio de sus redondas nalgas.Las copas empezaron a fluir y al poco rato ya estábamos muy enfiestados. Mi esposa después de varios tequilas batallaba por conservar el equilibro con sus ...
     tacones. Mi comadre, después de varios vodkas se le dificultaba mantener las rodillas juntas. En repetidas ocasiones se sentaba de tal manera que me permitía ver hasta lo más profundo de su intimidad.En total discordancia a los cánones de la moda, debajo de su negra y plateada minifalda usaba unos pantis de color rosado (que después comprobaría eran una tanga), aunque debido al gran volumen de sus nalgas se le ajustaba tanto a su concha que parecían la boca de una cherna.Poco después de las 3 de la mañana regresamos al departamento. Habíamos bebido mucho alcohol y todavía debíamos acomodarnos en el diminuto departamento.Mi esposa cayó como bulto después de quitarse el vestido, apenas logró meterse un cortísimo camisón de pijama y ni siquiera se cambió su ajustada tanga por algo más cómodo.Yo espere mi turno en el baño. A mí me gusta entrar al baño sin presiones de tiempo por eso fui el último de los cuatro.Mientras estaba en el baño escuche algunos reclamos como "me conformaría con que me metas el dedo, pero así como estas de piltrafa no me sirves para nada" .Desde mi interior escuchaba una risita: mi pinche compadre estaba tan borracho que no se le paraba ni con un kilo de cemento y varillas de refuerzo; mi comadre está tan caliente que si se mete un pene de hielo se le derrite antes de llegar al fondo, mi vieja tan sabrosa que se veía echada en la cama con el hilo entre las nalgas pero completamente desmayada; y yo dentro del baño con intenciones de rasparme una puñetita por ...
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